Nada tiene sentido.
Buscarlo solo engendra angustia.
La vida no explica,
solo se vive,
es torrente que fluye
hacia la nada.
Es rica porque es fugaz.
Si fuese eterna,
sería condena:
un río sin océano,
un instante sin fin,
un sentido perdido.
Blog de cosas imaginadas, vividas o soñadas. Al final: si la vida es sueño ¿Se vive o se sueña?
Nada tiene sentido.
Buscarlo solo engendra angustia.
La vida no explica,
solo se vive,
es torrente que fluye
hacia la nada.
Es rica porque es fugaz.
Si fuese eterna,
sería condena:
un río sin océano,
un instante sin fin,
un sentido perdido.
El tiempo,
cual río que escurre.
Y yo,
como la hoja en sus aguas.
Y allá,
cuando el río se disuelva
en las saladas aguas del mar,
la hoja sigue siendo
hoja,
y el río
ya no está.
Entonces desperté, y ya era viejo.
El calendario perdió sus hojas,
la clepsamia, su arena,
y el tiempo se escapó
por una grieta invisible.
Guardé la vida en el ático,
donde caben todos los instantes.
Amontonados quedaron:
el pasado lejano
y el momento reciente.
¿Habré sido siempre viejo?
Como el reloj que marca el presente,
así es la vida: solo el ahora.
Es un instante fugaz,
en que el presente se vuelve recuerdo.
El futuro no existe.
El pasado ya no está.
Siempre he estado aquí,
he sido el mismo.
Los años
solo agregaron cansancio,
acortaron los pasos,
pusieron peso sobre mis hombros.
¿O tal vez soy otro,
y el que fui está ahí?
A veces, un niño escondido
en el rincón oscuro del altillo,
donde guardo mi vida,
me sonríe…